martes, 30 de octubre de 2007

Made each other

Iba por Estado, muerto de calor, cuando apareció ella. No era tan rica, pero tenía actitud. Caminaba creyéndose la raja y varios tipos que iban al lado mío también le creyeron su cuento, completito. Pero ella me miró a mí, y me sonrió, la muy coqueta. Tenía una polera negra, apretadita, exquisita, con las letras FBI amarillas en una parte estratégica de su anatomía. Un sueño, demasiado jugada.
Pasamos uno al lado del otro, mirándonos descaradamente, y ella cachó que mi polera decía "Arrest me"...el uno para el otro.

martes, 9 de octubre de 2007

Qué mujer más rica

Hace mucho tiempo que no me gustaba tanto una mujer como me gusta Scarlett Johansson. Qué mujer más rica. Le he visto varias películas, La Isla, Match Point y otras más, y estoy consiguiéndome con un compadre varias que me faltan.
Soy honesto, las tramas me importan las pelotas, porque verla a ella es mejor que cualquier revista Playboy disponible.
Cuando estoy en un carrete y lo comento, los hombres concuerdan y las mujeres salen con sus comentarios mala leche de “sin pintura seguro que no es la misma”.
Lo que no entienden es que ni sus gestos, ni su mirada ni sus piernas perfectas se van a borrar, aunque esté al natural, que por lo demás yo lo prefiero. Nada peor que una mina con la capa de estuco encima y el pelo rubio teñido haciéndonos creer que son así siempre. Yo no sé de detalles, pero tampoco soy idiota. Las minas falsas se notan a la legua y de esas estamos llenos.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Me tiene enfermo

Desde agosto todos los días a las 6.30 de la mañana la veo por la ventana del baño del segundo piso. Una casa de un piso separa la mía de la suya y la ventana de mi baño mira a su baño. Su baño no tiene cortinas y la veo entrar, deja correr el agua para que su gato se suba al lavamanos mientras ella se saca la ropa y se mira al espejo y sabe que la estoy mirando. Lo sé. Yo no me había dado cuenta de que había alguien otra vez en esa casa y un día la vi ahí parada, mirando como yo comenzaba a ducharme, hasta que el vidrio se empañó. Desde entonces nunca más la he visto mirarme (o no me doy cuenta), pero el asunto es que me vuelve loco. Estoy tan seguro de que todo ese show de mirarse por más de 5 minutos cada mañana frente al espejo, es para mí. Porque sabe que la estoy mirando, la muy caliente. Es un poco gorda pero está rica y cómo se mueve, por la puta! Me tiene enfermo.